Return to homepage

INDIA ACCESIBLE

No te pierdas las maravillas que te ofrece este bello y acogedor país

29/07/2017- 0 Comments

Cuando vas en silla de ruedas y elijes tu próximo destino para un viaje, siempre hay lugares que descartas por inseguridad. No hay información sobre accesibilidad, no conoces a nadie en silla que haya viajado allí, no sabes si podrás disfrutar del viaje o tendrás que quedarte a la puerta de la mayoría de los sitios...

India es uno de estos destinos que, de primeras, asusta. Tan lejos, tan distinto, aparentemente tan inaccesible...  es muy difícil encontrar por internet información para usuarios de silla de ruedas que hayan viajado allí. En la mayoría de las agencias de viajes tampoco pueden asesorarte sobre accesibilidad de los recursos turísticos, porque la desconocen. 

Pero cuando recibimos la propuesta de Sociedad Geográfica de las Indias con sus viajes a medida, toda inseguridad desapareció durante la preparación, así que no lo pensamos y nos lanzamos a la aventura. Queríamos conocer de primera mano si India era un país amable y receptivo con las personas con discapacidad física. Y aquí va nuestra experiencia.

El viaje fue muy sencillo, ya que hay vuelo directo Madrid-Delhi, por lo que te ahorras tener que hacer incómodos transbordos. Cuando llegas al enorme aeropuerto de Delhi agradeces la ayuda de los asistentes para PMR, que te llevan hasta la salida y te ayudan con todo el proceso de entrada al país, que es un poco farragoso.

Ya de camino al hotel lo primero que te llama la atención es el caos del tráfico y el sonido continuo de los claxon. En India los conductores pitan continuamente: para pedir paso, para avisar de que van a adelantar, para meter prisa en los atascos... Es un "caos organizado" que al principio sorprende, pero al que enseguida te acostumbras. En muchas zonas de las ciudades no hay aceras, son estrechas o no hay rebajes, por lo que muchas veces hay que ir con la silla o la handbike por la carretera. No hay ningún problema, los conductores indios son bastante respetuosos. De todas formas, para trayectos largos, el chófer te deja en la puerta del hotel, del monumento o del restaurante. En mi opinión, es una locura moverse por las ciudades indias sin chófer, que junto con el guía, son las personas que van a hacer que disfrutes de la experiencia al máximo.

Cada monumento recorrido es más bonito que el anterior, India encierra mil maravillas inimaginables. La verdad es que no hemos tenido problemas de acceso en la mayoría de los que hemos visitado (podéis ver cuáles son en la experiencia India Accesible). En algunos templos y mezquitas no dejan pasar a las sillas de ruedas, porque al tener que ir las personas descalzas para acceder, consideran que las sillas "ensucian". En otros, por ejemplo el interior del templo Sij, las sillas pueden quedarse en una zona reservada a la entrada, pero no deambular por la zona sagrada. Muchos monumentos cuentan con baños "accesibles", pero no esperes encontrarte con el aseo perfecto. Sí cuentan con un espacio grande para que entre y gire la silla, lavabo, etc., pero muchos no cuentan con barras o no las tienen bien colocadas.

En cuanto a los hoteles, hemos encontrado muchos accesibles. Algunos disponen tanto de ducha como de bañera en la habitación, por lo que según la movilidad de las personas, una habitación standard puede convertirse en accesible. Por poner una pega, aún no hay hoteles que dispongan de grúa de piscina, pero muchos de los gerentes nos han solicitado información al respecto, y si necesitas ayuda para entrar o salir del agua, el personal del hotel está siempre atento para echarte una mano.

En los hoteles siempre va a haber personal que te abra la puerta, te lleve el equipaje, te haga el check in mientras tú te tomas tranquilamente un refresco de bienvenida, o te van a servir la comida en la mesa aunque sea buffet. Las personas en India son muy acogedoras y siempre están dispuestas a ayudar.

En algunos monumentos en los que hay escaleras importantes, pero merece la pena acceder si no te importa que te suban a pulso, se pueden encontrar chicos que te suben y bajan las escaleras, o te ayudan a trasladarte por el recinto, a cambio de una propina. Por ejemplo, en el templo Amber de Jaipur. No lo dudes, están más que acostumbrados a manejar sillas y no tendrás ningún problema.

Por nuestra experiencia, destacaríamos tres lugares que no te puedes perder: el antes mencionado Fuerte Amber, en Jaipur, el tamplo Sij en Delhi, cuyo ambiente y belleza al atardecer nos impresionó muchísimo, y el paso por Chadni Chowk (mercado de la luz de la luna), uno de los más antiguos y concurridos de Delhi. Aunque puedes recorrer andando o rodando sus estrechas callejuelas llenas de gente, motos y tuctuc, nosotros decidimos hacerlo en tuctuc eléctrico (es fácil transferirse), dejando la silla en el coche. La algarabía de puestos, tiendas, personas, animales y vehículos que conviven en espacios tan pequeños choca bastante, pero fue una de las experiencias que más nos gustó, mezclarnos con la gente en el corazón de la vieja Delhi. 

Si te has quedado con ganas de saber más, puedes verlo con todo detalle en el apartado India Accesible de la web de Sociedad Geográfica de las Indias. ¡Nosotros estamos deseando repetir!